domingo

Muchas veces cuando era chico criticaba la opinión de mis padres a cerca de hacer amistades que no tuvieran que ver con la escuela, casi por costumbre todos los nenes tienden a tener sus amigos en el colegio y compartir con ellos cada uno de los días de la vida cotidiana. 
Pasé mucho tiempo menospreciando o yendo a contracorriente con todo lo que fuese mis compañeros de colegio hasta que llegada la secundaria logré formar un vinculo sólido con ellos y pasaron a ser parte de mis amigos o conocidos con los que pasaba tiempos geniales, aunque por otro lado también seguía sosteniendo la idea de que podía conseguir amistades mejores. 
No sé, quizás un poco tonto de mi parte, o simplemente podría llamarlo falta de madurez. 
Hoy en día me pongo a ver quizás personas o situaciones equis que sinceramente no tengo ganas de que formen parte de mi vida cotidiana, o siquiera de mi mismo ámbito. La verdad siento como si hubiese malgastado mi tiempo fijandomé en cosas tan fríbolas como un tipo de ropa, una forma de actuar o hasta un estereotipo de gente con la que juntarse. 
Lejos estoy de querer andar ya en todo lo que sea ese tipo de cosas, recuerdo que hasta hace un par de años vivía a sol y luna pendiente de como verme o con quién juntarme, puede que sea el paso del tiempo que produce que mi cerebro madure de una vez o simplemente que esté aburrido y en busca de otro tipo de sitaciones y vínculos para mi vida. 
Creo que hay muchísima gente con la que no podría hoy en día compartir una charla de más de dos minutos por el simple hecho de que cada tema o tópico de conversación se caería en segundos o se armarían debates con argumentos vacíos. 
En este último tiempo tuve la oportunidad de tener a éste tipo de personas cerca de mi presencia, así como también otro tanto de personas sencillas, sin problemas ni aires de vanidad. Y eso mismo fue lo que me sirvió para darme cuenta que no pertenezco a ese tipo de personas y que tampoco nunca lo pertenecí, que siempre fui muy en el fondo tal cual así como estoy ahora, y hasta a veces me encantaría ser un poco más puro y descontracturado. 
Puede que mucho tiempo la haya careteado con todo eso, pero hoy no siento más ganas de hacerlo. La verdad no tengo ganas de preocuparme por cosas que la verdad no requieren ni un cuarto de importancia, son cosas que la verdad las creo un gasto de tiempo y energía en vano. 
No entiendo a la gente que se muere por demostrar, relucir y enrostrar en la cara de los demás en cuanta oportunidad se les aparezca un poco de su superficialidad. ¿Con el fín de qué? Se me hacen en ocasiones un poco pordioseros de una fama absurda o de popularidad que no tiene sentido.
De a momentos también me agarra una motivación interna que me provoca querer largar todo y sentirme completamente yo, alejado de cualquier cosa relacionada a esto que estoy mencionando. No digo que quiera ser una planta que vive nada más del aire y la tierra, ni tampoco me gustaría dar cátedra de lo que tiene que hacer o no una persona con su vida y su tiempo. Solamente que me dí cuenta con la clase de personas con las que prefiero relacionarme para lo que sea desde este momento en adelante.
"La moda es la ciencia de la apariencia, y que inspire a uno el deseo de parecer más que de ser"