lunes

¡Mira Mamá! un arco iris en la alcantarilla exclama un nene...
Aunque quizás la madre no vea más que un inmundo charco de agua sucia.
Todos poseemos esa aptitud de soñar con los ojos abiertos. Mas, al crecer, solemos dejar de ejercitarla, temerosos de singularizarnos.
De vez en cuando, deberíamos dominar tales recelos y observar la belleza que nos circunda.
Ver es creer, dice el adagio. Pero, más aún, ver es vivir. Cuanto más aprendamos a ver intensamente, más activa y llena será nuestra existencia.